{"id":101,"date":"2013-07-19T23:28:14","date_gmt":"2013-07-19T23:28:14","guid":{"rendered":"http:\/\/apie.com.ar\/?p=101"},"modified":"2015-09-14T22:36:57","modified_gmt":"2015-09-14T22:36:57","slug":"reindustrializacion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/apie.com.ar\/?p=101","title":{"rendered":"Reindustrializaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.apie.com.ar\/Boletines\/boletin-29\/reindustrializacion_clip_image002.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"138\" align=\"left\" hspace=\"5\" vspace=\"5\" \/><strong>Sobre la contracci\u00f3n de la incidencia <\/strong><strong>\u00a0del sector manufacturero <\/strong><br \/>\n<strong>en la econom<\/strong>\u00eda<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los dilemas econ\u00f3micos actuales y de que Argentina est\u00e9 lejos de poseer una estructura productiva desarrollada, la reindustrializaci\u00f3n alcanzada desde la salida de la crisis de la convertibilidad hasta 2011 fue uno de los logros m\u00e1s importantes de las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas. Sin embargo, algunos estudios al respecto la despreciaron.<!--more--><br \/>\n\u201cRadiograf\u00eda de la industrializaci\u00f3n argentina en la postconvertibilidad\u201d fue el informe, publicado por el Cippec, de mayor difusi\u00f3n en ese sentido. Sus autores, Lucio Castro y Eduardo Levy Yeyati, remarcaron la contracci\u00f3n de la incidencia del sector manufacturero en la econom\u00eda. El trabajo, basado en el per\u00edodo 1993-2011, indic\u00f3 que \u201ca pesar de los esfuerzos y los fondos invertidos en protecci\u00f3n industrial, la Argentina estar\u00eda convergiendo a la senda declinante com\u00fan a otros productores de commodities, en l\u00ednea con el aumento de los precios relativos de los bienes primarios\u201d. Y concluy\u00f3 que \u201cen un contexto en el que la desaparici\u00f3n de la protecci\u00f3n cambiaria eleva el costo fiscal de esta estrategia, aferrarse al folclore industrializador sesentista no parece hoy la opci\u00f3n m\u00e1s sensata\u201d.<br \/>\nEn oposici\u00f3n a esa visi\u00f3n, el desenvolvimiento de la industria local fue muy diferente al observado en el resto de los pa\u00edses de la regi\u00f3n. Todos, con una orientaci\u00f3n de sus pol\u00edticas muy distinta a la de Argentina, no resistieron la reprimarizaci\u00f3n econ\u00f3mica en un escenario de agresiva competencia asi\u00e1tica. El deterioro de sus capacidades industriales se produjo a pesar de tener un mejor punto de partida. En esos casos debieron enfrentar una deuda menor, crisis previas no tan degradantes de su industria y de su capacidad de gesti\u00f3n p\u00fablica y gozaron de un \u201cviento de cola\u201d m\u00e1s intenso (los precios de exportaci\u00f3n de sus riquezas naturales crecieron, en las mayores econom\u00edas de la regi\u00f3n, entre dos y tres veces m\u00e1s que los nacionales y fueron m\u00e1s f\u00e1ciles de aprovechar sin conflictos distributivos).<br \/>\nSeg\u00fan la Cepal, entre 2004 y 2011, en todos los pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica aument\u00f3 la participaci\u00f3n de los productos primarios en la exportaci\u00f3n total, excepto en Argentina, donde su participaci\u00f3n cay\u00f3 4 por ciento. Este fen\u00f3meno es muy significativo en los pa\u00edses m\u00e1s industrializados. En Brasil la participaci\u00f3n primaria creci\u00f3 41 por ciento, en M\u00e9xico 45 por ciento y en Colombia 31 por ciento, en detrimento de la industrial.<br \/>\nEl se\u00f1alado estudio tambi\u00e9n cometi\u00f3 el error de evaluar el PBI a precios de mercado (incluye impuestos) en lugar de considerarlo a precios de productor (sin impuestos). De esa forma, al comparar aisladamente el PBI industrial respecto del total se subestim\u00f3 su participaci\u00f3n, ya que los impuestos crecieron m\u00e1s que proporcionalmente que el PBI a precios de productor. Con la correcci\u00f3n correspondiente, el PBI industrial represent\u00f3, en 2011, el 18 por ciento del PBI y no el 16 por ciento como inform\u00f3 el Cippec.<br \/>\nUna conclusi\u00f3n cierta del informe fue el crecimiento de la participaci\u00f3n de los servicios en la econom\u00eda, aunque su magnitud fue sobreestimada. No tuvo en cuenta el proceso, iniciado desde mediados de los \u201990, de deslocalizaci\u00f3n de tareas no productivas que la industria fue tercerizando. As\u00ed, valor agregado antes contabilizado como industrial engros\u00f3 el PBI de servicios. Esa tercerizaci\u00f3n y el fuerte crecimiento de la demanda de las ramas productivas provocaron que rubros como transporte, almacenamiento y comunicaciones sean los de mayor dinamismo, junto a la intermediaci\u00f3n financiera. La demanda del sector productivo impuls\u00f3 a los tres primeros a acumular, entre 2003 y 2011, una suba del 143 por ciento. Adem\u00e1s, el auge de los nuevos servicios vinculados con las TIC tambi\u00e9n ganaron un gran peso y facilitaron la tendencia a la deslocalizaci\u00f3n.<br \/>\nOtra omisi\u00f3n de la citada \u201cradiograf\u00eda\u201d fue no haber advertido que el boom de la construcci\u00f3n se deriv\u00f3 de la sostenida revalorizaci\u00f3n inmobiliaria y del propio dinamismo productivo.<br \/>\nEn suma, los factores se\u00f1alados demuestran que la variable de la participaci\u00f3n del producto industrial en el PBI es poco relevante para analizar el grado de industrializaci\u00f3n reciente y que de ninguna manera puede afirmarse que la industria no haya logrado reverdecer, a contramano de las de los pa\u00edses vecinos.<br \/>\nUn hito no considerado del proceso reciente es que hist\u00f3ricamente el comportamiento de la econom\u00eda local hab\u00eda estado condicionado por el rol asignado a Am\u00e9rica latina en la divisi\u00f3n internacional del trabajo. Sin embargo, a partir de una creciente administraci\u00f3n p\u00fablica soberana durante el referido per\u00edodo, se fue dise\u00f1ando un esquema de organizaci\u00f3n interna de la producci\u00f3n que rompi\u00f3 por primera vez con el modelo de crecimiento aplicado en la regi\u00f3n. Lo m\u00e1s notable fue que consigui\u00f3 alterar el sendero de primarizaci\u00f3n. El PBI industrial per c\u00e1pita, tras haberse contra\u00eddo entre 1977 y 2002 un 40 por ciento, lleg\u00f3 a superar en 2011 el nivel de participaci\u00f3n en la plataforma productiva que ten\u00eda a inicios del 1 a 1.<\/p>\n<p><strong>Empleo e inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nOtro aspecto real observado por el Cippec fue la limitada contribuci\u00f3n del sector manufacturero a la creaci\u00f3n de empleo. Sin embargo, la industria sigui\u00f3 liderando la contrataci\u00f3n de trabajadores con casi 2 millones de empleos en 2011. La menor tasa relativa de creaci\u00f3n de empleos obedeci\u00f3 tambi\u00e9n a la deslocalizaci\u00f3n, a la mayor automatizaci\u00f3n productiva y a las ganancias de productividad por inversiones, una mejor organizaci\u00f3n de procesos y a mayores econom\u00edas de escala en un mercado en crecimiento. Asimismo, haber partido de una base industrial diezmada tambi\u00e9n determin\u00f3 una menor base de contenci\u00f3n. Ahora bien, la reactivaci\u00f3n industrial fue fundamental por su capacidad dinamizadora de encadenamientos sectoriales, difusi\u00f3n de externalidades positivas y activa inserci\u00f3n en redes din\u00e1micas de comercio y servicios.<br \/>\nEn un marco de fortalecimiento del consumo interno con costos en alza, el modelo oblig\u00f3 a que las empresas buscaran prorratear gastos fijos en una mayor producci\u00f3n. Si bien en los primeros a\u00f1os se aprovech\u00f3 la capacidad instalada ociosa \u2013su utilizaci\u00f3n, seg\u00fan la estad\u00edstica oficial, pas\u00f3 del 65 por ciento en 2003 al 73 por ciento en 2005\u2013, luego se estabiliz\u00f3 por debajo del 80 por ciento y el crecimiento fue dependiente de inversiones. El nivel promedio de inversi\u00f3n, que entre 1993 y 2001 fue del 19 por ciento del PBI, escal\u00f3 a una media del 22,5 por ciento entre 2006 y 2011, con un pico del 24,5 por ciento en 2011.<br \/>\nLa ampliaci\u00f3n de la capacidad productiva tambi\u00e9n se reflej\u00f3 en el cambio de la composici\u00f3n de la inversi\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 del gran crecimiento de la construcci\u00f3n, la incorporaci\u00f3n de bienes durables de producci\u00f3n y la compra de veh\u00edculos crecieron m\u00e1s aceleradamente. Ahora bien, el impacto de la desindustrializaci\u00f3n de los a\u00f1os previos en el nivel de autonom\u00eda de abastecimiento de maquinaria no se pudo revertir aun con el aumento de la inversi\u00f3n registrado. Las compras externas de bienes de capital llegaron a representar el 65 por ciento de la incorporaci\u00f3n de tecnolog\u00eda en 2011, mientras que a comienzos de la convertibilidad representaban menos del 40 por ciento, lo cual agudiz\u00f3 el problema de escasez de divisas.<br \/>\nEl efecto de la pol\u00edtica macroecon\u00f3mica de impulso de la demanda agregada y de reacomodamiento de precios relativos favorables a la producci\u00f3n interna fue fundamental para el proceso de recuperaci\u00f3n. Sin embargo, este esquema tiende a agotarse si no se acompa\u00f1a de un denso conjunto de pol\u00edticas industriales. Adem\u00e1s del acceso general a cr\u00e9ditos a bajas tasas de inter\u00e9s, de la ejecuci\u00f3n de obra p\u00fablica, de los esquemas de administraci\u00f3n comercial y de los est\u00edmulos al desarrollo de proveedores y sustituci\u00f3n de importaciones, deben dise\u00f1arse instrumentos espec\u00edficos de distribuci\u00f3n del excedente dentro de cada entramado productivo y crearse un organismo financiero dedicado exclusivamente a la orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica de los cr\u00e9ditos. Asimismo, deber\u00eda sincerarse y replantearse la relaci\u00f3n comercial con Brasil en base a la generaci\u00f3n de empleos y distribuci\u00f3n del ingreso que el intercambio entre ambos pa\u00edses provoca.<\/p>\n<p><strong>Estado<\/strong><br \/>\nLa desaceleraci\u00f3n reciente de los niveles de crecimiento, la inflaci\u00f3n, la p\u00e9rdida de competitividad y las distorsiones de precios relativos generan tensiones que se suman a las restricciones estructurales de un pa\u00eds en v\u00edas de desarrollo y obligan a repensar la agenda de largo plazo. No obstante, estos dilemas no pueden opacar el notable cambio de tendencia descripto, que logr\u00f3 orientar los recursos nacionales a la producci\u00f3n, a diferencia de las pol\u00edticas de ajuste, apertura y especulaci\u00f3n financiera de los 25 a\u00f1os anteriores. Los procesos de desarrollo exitosos de la segunda mitad del siglo XX contaron de forma continua por m\u00e1s de dos d\u00e9cadas con una activa y eficaz intervenci\u00f3n estatal en la econom\u00eda, que activaron las inversiones y mejoras de productividad requeridas. Esos procesos fueron apoyados por correlaciones favorables de fuerzas locales e internacionales.<br \/>\nLamentablemente, la intervenci\u00f3n estatal genera antipat\u00edas, presiones y eventuales represalias de sectores rent\u00edsticos que deben resignar recursos en favor del desarrollo. Adem\u00e1s del aval pol\u00edtico para negociar con grupos de poder, la capacidad de la gesti\u00f3n p\u00fablica y sus recursos, a trav\u00e9s del conocimiento de cada eslab\u00f3n productivo y de su interacci\u00f3n con el sector privado, es b\u00e1sica para dise\u00f1ar mecanismos de acci\u00f3n en la distribuci\u00f3n de parte del excedente y la fijaci\u00f3n de metas de producci\u00f3n, inversi\u00f3n y empleo. Haber dejado que los mercados operen libremente en vastos sectores provoc\u00f3 m\u00faltiples distorsiones dif\u00edciles de revertir. Un caso emblem\u00e1tico es el textil. Mientras la venta de indumentaria de marca arroja extraordinarias ganancias que son distribuidas entre segmentos no productivos \u2013due\u00f1os de locales comerciales, bancos y marcas que no producen\u2013, los operarios de la confecci\u00f3n registran una elevad\u00edsima precariedad laboral. Los talleres no pueden acceder a las herramientas de fomento p\u00fablico y son el principal cuello de botella para la expansi\u00f3n general de la cadena. El desequilibrio es tan fuerte que, en el caso de un jean de marca, el arancel por una operaci\u00f3n electr\u00f3nica e instant\u00e1nea de uso de la tarjeta de cr\u00e9dito (3 por ciento) triplica la remuneraci\u00f3n del operario de un taller informal.<br \/>\nEl grado preciso de industrializaci\u00f3n alcanzado amerita profundas investigaciones de campo que documenten las transformaciones realizadas. Lo que de ning\u00fan modo puede negarse es que la industria atraves\u00f3, entre 2003 y 2011, un formidable proceso de recuperaci\u00f3n con creaci\u00f3n de empleo, inclusi\u00f3n social y mejoras de productividad, luego de una abrupta contracci\u00f3n tras dos d\u00e9cadas y media de pol\u00edticas antidesarrollistas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><strong>\u00a0Mariano Kestelboim <\/strong><br \/>\n<strong>Coordinador del Departamento de<\/strong><br \/>\n<strong>Pol\u00edtica Econ\u00f3mica de SID-Baires.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre la contracci\u00f3n de la incidencia \u00a0del sector manufacturero en la econom\u00eda M\u00e1s all\u00e1 de los dilemas econ\u00f3micos actuales y de que Argentina est\u00e9 lejos de poseer una estructura productiva desarrollada, la reindustrializaci\u00f3n alcanzada desde la salida de la crisis de la convertibilidad hasta 2011 fue uno de los logros m\u00e1s importantes de las \u00faltimas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/apie.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/101"}],"collection":[{"href":"http:\/\/apie.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/apie.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/apie.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/apie.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=101"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/apie.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/101\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":394,"href":"http:\/\/apie.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/101\/revisions\/394"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/apie.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/apie.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/apie.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}